Tuesday, March 28, 2006

Responsabilidad social y ética empresarial

María Gabriela Guzmán G.

(Licenciada en Administración Comercial, cursante de la Maestría en Ciencias Administrativas, mención Gerencia General, de la Universidad de Oriente, Venezuela)


Introducción

En la actualidad, se presencia una serie de cambios y transformaciones de tipo económico, político, social, cultural y tecnológico, que inciden directamente en la actividad empresarial y en su interacción con el medio. Las empresas se encuentran ante la disyuntiva de ser sólo agentes de desarrollo económico o de ser partícipes del desarrollo socio-económico. Es evidente que no pueden desvincularse del entorno, deben comprender y reconocer que como entes sociales, también tienen una responsabilidad social y un compromiso ético que cumplir; porque en definitiva ellas sirven y se sirven de la sociedad. A continuación se plantean conceptos y criterios que conducen a entender que existe una estrecha e indiscutible relación entre la responsabilidad social y la ética empresarial, y que en los nuevos tiempos la sociedad exige de las organizaciones una actuación cada vez más consecuente con sus valores, principios y expectativas.

Los nuevos tiempos y el ambiente organizacional

La gerencia, ante los nuevos desafíos, está en la necesidad de redefinir sus políticas y estrategias para desarrollarse y sobrevivir. En tal sentido, se requiere de un cambio en la misión, los valores y la visión de la organización, que le permita, además de ser competitiva, gozar de credibilidad; todo lo cual está en función de las relaciones con los diferentes grupos de intereses y el medio con los que está involucrada.

La sociedad tiene expectativas en relación con las empresas, puesto que éstas forman parte de la misma, utilizan sus recursos e infraestructura, mantienen contacto directo con las comunidades y sus instituciones, y las proveen de bienes y servicios. Todo esto permite a las empresas y a los administradores percibir y conocer a fondo los problemas y realidades sociales y por lo tanto, deben ser socialmente responsables y demostrar un comportamiento ético.

En los tiempos actuales, la sociedad exige una mayor cooperación a todo nivel, local, regional, nacional e internacional, para lograr en la medida de lo posible, el bienestar colectivo, visto éste como la creación y fomento de una conciencia general global.

De lo anterior se desprende la necesidad de que todos los sectores sociales se involucren en un proceso de desarrollo que abarque la preservación del medio ambiente natural, el patrimonio cultural, la promoción de los derechos humanos y la consecución de una sociedad más justa y con mayor prosperidad económica. La participación de las empresas, empresarios y administradores, es indispensable debido a su capacidad creadora, sus recursos y su liderazgo.

Ante esta panorámica, se puede destacar que una empresa capaz de lograr, con su funcionamiento a través del tiempo y con una adecuada comunicación, una imagen pública de empresa que se preocupa y contribuye a superar los problemas sociales y ambientales, se encontrará en posición ventajosa ante su personal, ante la competencia y ante la opinión pública en general.

De donde se deduce, que las ventajas resultantes del comportamiento y actuación señalados, serán beneficiosas tanto para la propia empresa, como para la comunidad y los gobiernos.


¿Qué es la Responsabilidad Social Empresarial?

Según Peter Drucker (citado por Paredes, 1998:2) la responsabilidad social empresarial “es la habilidad que ha de tener la empresa para convertir los problemas sociales en oportunidades para la organización, siempre que tal responsabilidad sea consistente con su competencia“.

Paredes (op. cit.: 2), define la responsabilidad social de las empresas como “la disposición a velar porque los recursos humanos y económicos sean utilizados para fines más amplios que aquellos circunscritos a los objetivos que impone el accionista, de manera que la corporación se constituya en el largo plazo, en factor catalizador clave del desarrollo social y económico del país”.

En este contexto, una empresa socialmente responsable es aquella que además de ofrecer productos y servicios de óptima calidad, genera utilidades y empleos, cancela impuestos y desarrolla su creatividad en pro de identificar, en los problemas comunitarios, oportunidades para proponer alternativas de solución.

La responsabilidad social empresarial es el conjunto de actividades que establece y lleva a cabo la empresa, como ente social, para contribuir con el bienestar de la sociedad en la cual está inmersa; abarcando así, tanto la oferta de productos y servicios de óptima calidad, como la generación de utilidades y empleos, la cancelación de impuestos, las relaciones con la comunidad en general y la protección del medio ambiente natural, entre otros.

Una empresa responsable, tiene una participación activa en la adopción y puesta en práctica de políticas y estrategias, dirigidas a la mejora continua de la comunidad en que opera. Desde esta perspectiva, la responsabilidad social implica aspectos tales como: visión y liderazgo social, vinculación con la comunidad, relaciones estratégicas con las diferentes instancias políticas y sociales.

Existen variedad de criterios y argumentos en cuanto al significado de la responsabilidad social empresarial. Es importante señalar que hay una creciente iniciativa en este sentido, debido a que representa una estrategia gerencial que permite involucrar dinámicamente a las empresas con la sociedad, resaltando aún más la relevancia que tienen las mismas para el bienestar y desarrollo de ésta.

En el pensamiento en torno a las organizaciones, la preocupación actual por la responsabilidad social empresarial se vincula con la presencia de valores dominantes heredados de la revolución industrial y tecnológica, la globalización y el ascenso de valores propios de unas relaciones más integradoras de la realidad social, económica, cultural, ambiental y políticas de los diversos actores que la componen. En estos valores emergentes se encuentran el servicio a la sociedad en el ámbito de la finalidad de la empresa, o la atención responsable y ética a los efectos secundarios de la actividad empresarial.

Significa entonces que una empresa que adelanta iniciativas sociales puede ser vista por los actores de la sociedad como una organización que se comporta responsable y éticamente, capaz de hacer lo que es considerado correcto o apropiado por la sociedad.

¿Qué es la ética?

El término ética como se entiende comúnmente, según Henderson Verne (citado por Gibson et alt., 1994:79), “se refiere a las reglas o principios del comportamiento que distinguen entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto”.

Esta idea permite afirmar, que la ética busca una respuesta a la pregunta ¿qué debo hacer?, y estudia los actos de los seres humanos considerándolos como buenos o malos y la forma como tales actos afectan o no a los demás.

¿Qué es la ética empresarial?

Koontz y Weihrich (2004:58) señalan que la ética empresarial “se relaciona con la verdad y la justicia y posee muchos aspectos, como las expectativas de la sociedad, la competencia leal, la publicidad, las relaciones públicas, las responsabilidades sociales, la autonomía de los consumidores y el comportamiento de las empresas tanto en su país de origen como en el extranjero”.

La empresa es manejada por personas, posee recursos humanos y además ofrece productos o servicios a grupos humanos, es imposible entonces, alejar a la organización de un comportamiento ético de acuerdo con las normas morales y valores que rigen la sociedad en la cual está inmersa.

Es necesario entender la dimensión ética de las decisiones gerenciales, ya que muchas de las decisiones que los gerentes toman les exigen considerar quién o quienes puede(n) resultar afectado(s), en términos del resultado y del proceso. Todas las actividades que lleva a cabo una empresa van a tener repercusiones tanto para sus accionistas y empleados, como para los proveedores, clientes y la comunidad en general.

Todo el acontecer empresarial tiene relación directa con la ética y por tal razón el comportamiento de la empresa no debe desligarse de las normas que condicionan el medio ambiente interno y externo de la misma.

Responsabilidad Social y Ética Empresarial

El interés actual por la ética empresarial, se basa en que las empresas, al tratar de obviar las pautas fijadas por la sociedad en cuanto a lo que se considera ético o no, en el desarrollo de sus funciones, pueden incurrir en comportamientos irresponsables que ocasionarían graves perjuicios que ponen en riesgo la continuidad de la organización y el bienestar colectivo.

La ética empresarial se basa en los mismos principios éticos y morales del ámbito general y de las personas, y dentro de la misma organización, las personas que hacen vida en ella, están permanentemente evaluando si su proceder es ético o no. Si verdaderamente la empresa mantiene preocupación y responsabilidad por los empleados (calidad y ambiente, remuneración, sentido de familia, incentivos, seguridad) proporcionándoles dignidad y respeto, los trabajadores podrán estar más satisfechos y motivados a producir calidad, a dar su mayor esfuerzo y a formar parte de la organización. Este estado de ánimo y disposición de los trabajadores, se puede considerar ético, ya que valoran el comportamiento de la organización como responsable.

Igualmente ocurre en el ambiente externo, la sociedad en general espera que las organizaciones demuestren realmente una actitud responsable para con la comunidad y todos aquellos grupos que se relacionan directa o indirectamente con ellas. Se exige un comportamiento responsable, midiendo el impacto de su actuación en estos grupos, respetando sus derechos e intereses legítimos. Se requiere evitar el engaño y la falta de información. La comunidad confiará en la empresa, en la medida en que ésta le manifieste un proceder caracterizado por la rectitud y honestidad.

De acuerdo con los trabajos de Keith Davis y Prakash SEIT (citados por Brenson, 1999:9), la responsabilidad social empresarial implica cinco compromisos éticos a saber:

1.- Poder social: reconocer, como empresa, que nuestras acciones (o falta de ellas) tienen impacto sobre la sociedad y ella tiene derecho a exigir que respondamos por las consecuencias de dichas acciones.
2.- Comunicación abierta: estar abiertos y sensibles a la voz de la sociedad y de sus problemas actuales y emergentes.
3.- Revisión de las consecuencias: calcular y considerar de antemano, todos los costos sociales y los beneficios de una actividad, producto o servicio, aún cuando sea técnica y económicamente factible.
4.- Costos compartidos: compartir equitativamente los costos de dichas acciones con el consumidor.
5.- Involucrarse: ofrecer nuestra experiencia y experticia empresarial a la solución de un problema social emergente.


Es de destacar que la empresa puede ser considerada como una persona y al existir en una comunidad específica, es vista por los miembros de la misma como un ciudadano más, cuyo comportamiento es observado con mucha atención debido a la importante posición que ocupa en la sociedad y a la influencia que tiene en el devenir socio-económico de la misma.

En tal sentido, el concepto de ética es trasladado a la consideración del comportamiento empresarial como bueno o malo, dependiendo de los efectos positivos o negativos que puedan tener las acciones de la empresa en la comunidad; lo cual puede ser medido por la satisfacción o no de la expectativas de los diferentes grupos sociales de la comunidad.

La empresa es sujeto de derechos y obligaciones como miembro de la sociedad, y por lo tanto, se espera que comparta los valores morales que imperan en la misma. La contribución al bienestar en general es uno de los comportamientos esperados por la sociedad, en vista del poder y los recursos con los que cuenta la empresa. La responsabilidad social empresarial se vincula con la ética, por cuanto el cumplimiento de las responsabilidades sociales lleva implícito un comportamiento ético que es determinante para alcanzar una buena imagen pública y aceptación por parte de la sociedad.

Es indudable entonces, la relación existente entre la responsabilidad social y la ética empresarial. Las empresas con responsabilidad social se preocupan porque su gente y el entorno mejoren, no se deterioren, la empresa socialmente responsable no solamente es legal, asume un compromiso esencial o ético, pero entiende que en la medida que las personas estén bien, la sociedad está bien, y que de esta forma si es bueno el escenario, la empresa se favorece.

La ética es un factor determinante en la decisión de gerentes y accionistas de una empresa a actuar con responsabilidad social, de manera voluntaria; lo que evidencia su apego a las normas y principios morales que rigen la sociedad, así como el sentido humano de los mismos.

Consideraciones finales

En los nuevos tiempos, marcados por la globalización; las empresas, sus propietarios y gerentes, no pueden estar alejados del acontecer nacional e internacional, y cada día la sociedad espera de éstos, mayores interrelaciones, disposición para cooperar y comprometerse responsable y éticamente en el ámbito social, de manera que le permita enfrentar y superar los crecientes problemas que la aquejan.

Mediante la responsabilidad social, las empresas pueden tener buenas relaciones con las comunidades, las cuales influyen directamente en la supervivencia organizacional y en la buena marcha de los asuntos propios de la organización, ya que la eficiencia, la moral y la productividad de los trabajadores, así como la aceptación o no de los productos o servicios ofrecidos, están influenciadas por las opiniones favorables o no de la comunidad hacia la empresa.

El comportamiento empresarial basado en la ética beneficia a toda la sociedad, a la propia empresa y a la economía en la cual está inserta. Los principios éticos forman la base de la confianza y cooperación, y por supuesto de la valoración de las actividades empresariales como correctas o no.


Bibliografía básica

Brenson, Gilbert. (1999). "El Camino Organizacional hacia el Siglo XXI: Responsabilidad Social Corporativa". http://www.neo-humanista.org/rsc.hum.htm. Consulta: 25/11/1999.

Gibson, J., Ivancevich, J. y Donelly, J. (1994). Dirección y Administración de Empresas (8ª ed.). USA: Adisson-Wesley Iberoamericana.

Koontz, H. y Weihrich, H. (2004). Administración: Una Perspectiva Global. (12ª ed.). México: McGraw-Hill Editores.

Paredes, Lombardo (1998) "¿Qué significa ser socialmente responsable?" Discurso ante la IV Conferencia Internacional de Salud, Ambiente y Seguridad Industrial. http://www.lagoven.pdv.com/pdvsa.htm. Consulta: 15/04/1999.